¿Qué lo ha llevado a romper este silencio -no sé si estratégico o prudente-, y aparecer para brindar entrevistas a medios de comunicación?

Desde que el Perú y el mundo fueron notificados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la existencia del mortal coronavirus, creí que mi deber era confiar en la respuesta del gobierno nacional. Sin embargo, transcurridos prácticamente tres meses y ante los resultados del elevado número de muertes de vidas humanas y ante el pedido, inclusive, de colaboradores científicos que forman parte del equipo del Gobierno que me expresaban que el presidente Vizcarra no escucha las opiniones científicas, decidí romper el silencio. Hoy, el silencio es cómplice. Es hora de hablar y siempre con la verdad adelante. Y mi primera demanda es exigir que el presidente Vizcarra diga la verdad, que reconozca errores y que rectifique.

¿Cuál es la verdad que, según usted, el Presidente no nos está diciendo?

En primer lugar, se oculta información. Hoy, el Perú es el primer país en el mundo que oculta el número real de víctimas de coronavirus. Así lo registran investigaciones internacionales e, incluso, del Perú.

Ya el Gobierno ha reconocido que podría haber más muertos que lo oficial.

Lo que pasa es que Martín Vizcarra, en sus conferencias de prensa -que más bien son propaganda política-, usa las cifras falsas para hacer comparaciones con el índice de letalidad de otros países, para presentarse él como un exitoso.

La prensa internacional –The New York Times, por ejemplo- anticipó que las cifras podrían ser hasta el triple.

Eso retrata al gobernante que está poniendo por delante su imagen y popularidad antes que enfrentar con realismo y con sustento científico la expansión del coronavirus. No se dijo la verdad desde un principio. Aquí se nos dijo desde el 6 de marzo que hubo un paciente cero, sin embargo, desde el 30 de enero en que se había declarado la emergencia mundial, se permitió que sigan llegando [viajeros de otros países]. Ya en enero teníamos chinos provenientes de Wuhan: tres chinos y una traductora peruana que estaban ocultos en un hotel. Lo correcto para detener la expansión en ese momento era detectarlo, es decir, en cuanto se presentaba algún sospechoso, se le debió aplicar la prueba molecular.

¿Esa no fue la medida aplicada desde el inicio?

Pues, no. Aquí, desde enero se dieron las directivas para aplicar las pruebas moleculares. Y desde el Gobierno se declaraba que estábamos listos para el coronavirus en el Perú y que contábamos con todos los insumos de laboratorio. El 23 de enero, la ministra de Salud dijo que se cuentan con las pruebas moleculares. En realidad, no se tenían las pruebas moleculares, había un mínimo número que había donado la OMS para el inicio del coronavirus, pero no se tenía en una cantidad suficiente.

El Gobierno no tomó con seriedad el asunto. Hubo mucha confianza en que la pandemia no iba a golpear con mucha fuerza el Perú como en otros países.

Yo comprendo que un ciudadano de a pie no esté pendiente de la evolución de la pandemia en el mundo y que lo vea distante. Pero un presidente de la República y un ministro de Salud tienen el deber de tomar en serio estas alertas declaradas. El ciudadano confía en sus autoridades.

De alguna manera, me recuerda a cuando hubo el terremoto del 2007 y salió el presidente de la época a decir que no había causado ninguna catástrofe.

Efectivamente, es que esta es la casta de gobernantes que padece el Perú en toda su historia republicana, lamentablemente. Y por eso es que, a pesar de todo y de los malos antecedentes de Martín Vizcarra en cuanto a su incompetencia para gobernar, como indicador, le digo que la reconstrucción del norte no se ejecuta ni al 30%.

Usted habla de que hay errores en el manejo de la pandemia.

Profundizando las investigaciones, aquí hay corrupción. Y la corrupción termina condicionando y determinando la estrategia del enfrentamiento al coronavirus con los resultados que tenemos.

Usted denuncia, entonces, que hay corrupción por haberse ocultado información.

Hay pruebas, todo está documentado y yo demando que la Contraloría General de la República complete su informe, ese control concurrente. Exijo a la Fiscalía Anticorrupción intervenga y yo espero que el procurador Amado Enco, a quien el Gobierno le quitó varias atribuciones, pueda participar. Deben darse las investigaciones correspondientes sea contra quien sea. Y si la corrupción es grave, siempre lo es aún más que se esté haciendo a costa de vidas humanas.

¿Cuáles son los actos de corrupción cometidos?

Vamos por partes. Se estableció en enero que la prueba que debía aplicarse para diagnosticar coronavirus era la prueba de reacción en cadena de la polimerasa de transcripción inversa en tiempo real, ¿esto qué es? La prueba molecular. Eso es del plan nacional del 31 de enero. En esa misma fecha, con la resolución 040-2020 del Minsa, se aprueba el protocolo para atención de personas con sospecha o infección confirmada por coronavirus. Ahí se establece “recoger muestras tanto del tracto respiratorio superior, respiratorio inferior”, para la prueba molecular. Y continúa, el 7 de marzo, con una resolución 082-2020, en la que se aprueba un documento técnico de atención de pacientes clínicos de Covid-19. En este documento se vuelve a ratificar la prueba molecular.

Son múltiples las resoluciones en las que siempre se ha ratificado.

Hasta ahora, hablamos de resoluciones ministeriales vigentes con todo valor y aprobadas por la entonces ministra Elizabeth Hinostroza. Pero, tenemos luego, que se decreta la emergencia sanitaria y el 14 de marzo se emite el Decreto Supremo 010-2020, con la firma de Martín Vizcarra, en la que se aprueba el plan de acción contra el coronavirus y donde todo se refiere a pruebas moleculares. Todo esto, antes del 19 de marzo.

¿Qué sucede el 19 de marzo?

Vizcarra anuncia en conferencia de prensa que está emitiendo un decreto para la compra de 1 millón 400 mil pruebas rápidas, a pesar de que estaban vetadas a nivel mundial. Esto es muy grave porque la prueba molecular es la detección temprana para evitar la expansión, mientras que la prueba rápida es la detección tardía a favor de la expansión del coronavirus.

Además, sirve solo cuando ya existen los anticuerpos.

Exactamente. Y, además, todos los estudios lo dicen. No están recomendadas las pruebas rápidas para su uso. Los falsos negativos tienen dos rutas: una, cuando la enfermedad se agrava, pero como tienen un falso negativo, no son atendidos en EsSalud y así tenemos el caso emblemático del excongresista Glider Ushñahua. Y la otra ruta, cuando el falso negativo constituye una licencia libre para contagiar.

¿Por qué entonces es que el régimen se ratificó en este método?

A eso vamos. Nunca ha dado una razón para aplicar las pruebas rápidas. Es más, engaña al país porque cuando surgieron los cuestionamientos, dijo que la prueba rápida era una prueba complementaria.

¿Cuál es el problema en haber adquirido pruebas rápidas?

El Gobierno de Vizcarra decide sin ningún tipo de argumento ni científico ni legal la adquisición de pruebas rápidas.

A lo que voy es ¿qué tiene de corrupto el haber adquirido pruebas?

Este es el punto más grave. Antes de emitirse el Decreto Supremo 028-2020 para la compra de elementos de diagnóstico para coronavirus, se realiza una reunión el 18 de marzo en el despacho del Ministerio de Economía y Finanzas. Yo tengo la agenda de la ministra María Antonieta Alva que afortunadamente imprimí y tomé fotos porque extrañamente desapareció. En esta agenda se confirma que, a las 3 pm, el 18 de marzo, hubo una reunión. Una reunión para discutir la compra de pruebas rápidas a pesar de que no lo recomendaba la OMS ni la legislación vigente. Y lo que pasa es que se reúne con un puñado de intermediarios y algún laboratorio. ¿Quién elige a esos participantes de la reunión? ¿Quién fue el padrino? Hay un video propagado por Cuarto Poder en donde, inclusive, sale la pizarra de la ministra y ahí salen los nombres y fechas. Curiosamente aparecen los nombres de a quienes después le termina comprando el Gobierno.

¿Qué nos está queriendo decir?

Que aquí ha habido una concertación. ¿Por qué Martín Vizcarra cambia de la noche a la mañana, cuando se hizo una reunión en la víspera en el MEF para ver pruebas rápidas? ¿Por qué es renunciada la ministra Hinostroza dos días después?

Dicho sea de paso, la ministra saliente nunca quiso hablar con la prensa después de dejar el cargo.

No. Y luego la nombraron asesora del ministro del Interior y no quiere hablar.

Cuando habla de concertación me recuerda al llamado “Club de la Construcción”.

Aquí, todo parece indicar que se ha actuado con dolo, premeditación y alevosía y espero que las investigaciones sean a fondo. Y efectivamente, lo recuerdo bien porque aquí, ahora, parece que ha sido el club de las pruebas rápidas y hasta de las pruebas moleculares que en ínfimas cantidades se han comprado.

¿No está siendo muy aventurado en lanzar esta afirmación? Podría caerle un juicio por difamación.

Que se investigue. Que la Contraloría y la Fiscalía investiguen.

Si me pongo del lado del Gobierno, podría decir que en esas circunstancias estábamos siendo golpeados duramente por la pandemia y se necesitaba celeridad en la obtención de pruebas. ¿No podríamos atribuir lo que usted llama concertación a una simple agilización de trámites?

¿Y cómo elige usted a esas empresas? ¿Quién se las presentó? ¿Para qué existe entonces la convocatoria de proveedores de Perú Compras? ¿Todo fue una simulación? ¿Por qué eligen intermediarios? ¿Por qué no se convocaron a todos los laboratorios? ¿Por qué no hicieron como el presidente Iván Duque, de Colombia, quien cuando había escasez de pruebas contactó directamente a Labbot y tuvo un millón de pruebas moleculares rápido?

Algún cibernauta podría decir que usted tiene intereses políticos al levantar esta denuncia, ¿estaría o no equivocado?

Mi único interés es salvar vidas y salvar también la dignidad de los peruanos que están perdiendo su trabajo y a quienes se les quiere condenar a vivir como mendigos; quiero salvar a los jóvenes que están perdiendo su futuro.

¿No tiene, entonces, interés de postular en los comicios que se nos vienen?

Yo respeto su pregunta, pero sinceramente este no es el tema. Yo no estoy en el banquillo de los acusados. Yo estoy exponiendo hechos y documentos. Y salir a las motivaciones de por qué lo hago, no viene al cuento. Eso es parte de los que forman parte del sistema de la corrupción y que buscan deslegitimar a quienes estamos luchando.

Usted podría responder que no tiene interés político o que quizás sí lo tiene porque prometerá hacerlo mejor que el actual gobernante.

No politice esto.

Solamente dígame que sí o no, y seguimos con la entrevista.

Bueno le digo que respeto su interés, pues, pero usted hace una pregunta y yo doy una respuesta.

De acuerdo.

No me diga qué es lo que tengo que decir. Publicará lo que crea conveniente, pero yo estoy diciendo lo que creo. Sigamos, si le parece.

Usted ha tenido la libertad de hablar a profundidad, algo que quizás pocos medios dan.

Tanto como que ningún medio, tampoco. He tenido tribuna en muchos lugares. Felizmente, yo estoy acá con Expreso y aprecio la oportunidad que me dan y estoy exponiendo todos estos hechos porque quiero que [el Gobierno] se rectifique.

Pero no se incomode, yo le estoy haciendo las preguntas y usted responde como mejor le parece.

Yo no estoy incómodo. Hasta aguanto los calificativos que usted me dice.

¿Qué calificativos le he dicho?

Está diciendo que estoy incomodando.

Eso no es un calificativo, señor Olivera. Mejor sigamos con su denuncia. ¿Hay algo más que desea acotar?

El 20 de marzo, inmediatamente, se invitan a 28 proveedores. De ellos, muchos son empresas que no tienen nada que ver y de esos 28, solo presentaron propuestas 7. Las ganadoras fueron las que aparecieron en la pizarrita de la ministra Alva. De lo que se trata acá es de una simulación. Esto ha sido una simulación porque ya estaba decidido. Ni siquiera la hicieron bien porque dicen que reciben cotización, pero en qué momento lo evalúan. Y sí más bien hay información de que terminan comprando a 16.40 soles la primera compra.

Toda la información que usted ha recopilado –y veo que es bastante- ¿la pondría a disposición de las autoridades correspondientes?

Sin duda y gran parte está ya publicada, pero hay que investigar.

Dice usted que cuenta con información que todavía no puede divulgar.

Por ahora. Yo estoy continuando mi investigación. Cuando uno abre fuentes y publica, va llegando nueva información. Yo estoy seguro que al final van a terminar confesando.

¿Por qué le causa tanta desconfianza la gestión del Gobierno para la adquisición de pruebas?

A pesar de la recomendación de la Contraloría y los cuestionamientos a nivel internacional, el 3 de mayo se vuelven a comprar pruebas serológicas, ¿sabe a qué precio? A 29.90, prácticamente el doble, 85% más de lo que pagaron en un principio: 16.14 se pagó el 21 de marzo, pero el 31 de mayo se pagó un precio sobrevalorado.

Esta presunta concertación que denuncia, a qué nivel alcanza: hablamos de funcionarios menores, ministros o considera usted que el presidente Vizcarra podría estar salpicado?

Yo creo que las investigaciones van a llegar al más alto nivel, pero que se practiquen sin presiones, dando toda la información y tomando las declaraciones que se tengan que tomar. Pero quiero ser claro en algo: en las actuales circunstancias tenemos que aceptar que por ahora, Martín Vizcarra va a terminar su mandato el 28 de julio, pero lo que yo estoy demandando son cambios urgentes. Hay que cambiar de equipo.

¿A quién se refiere concretamente?

Tiene que salir ese presidente del Consejo de Ministros, Vicente Zeballos, que todo su mérito es ser compinche de Vizcarra, su paisano, pero un incapaz comprobado. El ministro Víctor Zamora también, y tendrá que responder ante la Justicia, hay médicos mejores.

Fuente Diario Expreso

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