Ha sido identificado como parte de la presunta organización criminal denominada “El Club de la Construcción”. José Paredes, hermano del exministro Carlos Paredes, figura en el esquema de entrega y recepción de sobornos por parte de las empresas para funcionarios del MTC.

Para el fiscal Germán Juárez, la función de José Paredes es clara. Actuó dentro de la red criminal en representación de su hermano.

Es por esto que la Fiscalía ha pedido 18 meses de prisión preventiva en su contra, así como para José Fernando Castillo Dibós (expresidente de la empresa ICCGSA), Edgard Ricardo Unzueta Zegarra (gerente comercial de la constructora brasileña Andrade Gutierrez) y Javier Lei Siucho (representante de la constructora CyM).

El Ministerio Público los investiga por los presuntos delitos de asociación ilícita, colusión agravada y cohecho activo genérico. El pedido será evaluado el lunes 20, desde las 8 de la mañana, por la jueza María Álvarez Camacho.

Tesis

De acuerdo al requerimiento de prisión preventiva al que accedió La República, el fiscal Juárez sostiene que “José Paredes formó parte de la organización criminal del tercer componente actuando en representación de su hermano”. Entre los elementos de convicción que ha recogido se encuentran los testimonios de cuatro colaboradores eficaces, así como varias diligencias de reconocimento fotográfico por parte de testigos.

Los testimonios dan cuenta de diversas reuniones entre Paredes y empresarios que eran parte del “Club de la Construcción”, durante los primeros meses del gobierno de Ollanta Humala. Ahí escogieron a Carlos García Alcázar como el nexo entre las compañías y el MTC. El exfuncionario cumple con una orden de prisión preventiva desde enero de 2018.

Paredes coordinaba la entrega de sobornos por parte de las más importantes constructoras nacionales y extranjeras, junto con García Alcázar, quien ocupó el cargo de asesor del Ministerio de Transportes y Comunicaciones.

Según la Fiscalía, los sobornos eran el 3% del costo de la obra. El 2,35% iba para el exministro Carlos Paredes.

Larga data

Aunque la investigación del fiscal Germán Juárez comprende el periodo del 2011 al 2014, Jorge Barata declaró a la fiscalía que en el 2001, al asumir la superintendencia de Odebrecht en el Perú, tomó conocimiento de la existencia del “Club de la Construcción” en el país.

“Era un grupo de empresas que se había asociado para turnarse en la contratación de obras públicas que licitaba Provías Nacional”, dijo, tras recordar que el club estaba inoperativo tras la caída del régimen de Alberto Fujimori, pero se reactivó en el 2002 durante el gobierno de Alejandro Toledo.

“Yo pensaba que era un grupo que tenía poca capacidad de éxito, porque eran muchas empresas, estaban expuestas a acuerdos colusorios compartidos entre 15 o 20 compañías y los proyectos eran relativamente pequeños”, declaró el exejecutivo.

Fuente La República

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

2 × tres =

Translate »