La Agencia de Promoción de la Inversión Privada (Pro Inversión) anunció que la cartera de proyectos que ejecutará este año está conformada por 16 obras pertenecientes a los sectores energía y minas, transportes y comunicaciones, y saneamiento, por una suma de US$2.466 millones. Así, entre el 2019 y el 2021 la cartera total sumará US$10.327 millones con 58 proyectos.

Si bien este monto está orientado a impulsar la economía, generar empleo y promover la expansión de la demanda interna en los siguientes años, es clave que la agencia sincere su cartera en función de capacidades, según los expertos. La cartera de este año incluye varios proyectos que tenían como fecha de adjudicación el 2018.

“El que Pro Inversión anuncie una cartera [de la] que una parte importante no se va a adjudicar, resta credibilidad a la entidad. Los inversionistas se proyectan a un cronograma y los retrasos afectan su planificación”, afirma Flavio Ausejo, especialista en políticas públicas de la Escuela de Gobierno de la PUCP.

En enero del año pasado, Pro Inversión anunció un portafolio de obras por US$4.510 millones para ese ejercicio. Luego lo ajustó a un monto de US$3.841 en el tercer trimestre de ese año. Pero solo adjudicó por un monto de US$3.087 millones, es decir, el 68% de lo anunciado.

Los proyectos que no se pudieron adjudicar el 2018 y están en el portafolio del 2019 son el PTAR Titicaca, la modernización de la Empresa Regional de Servicio Público de Electricidad Electro Noroeste, el terminal portuario de Marcona, la masificación del uso de gas natural para el centro y sur del Perú, la línea de transmisión 500 kV subestación Piura-Nueva Frontera, entre otros.

Varios factores explicarían los retrasos, pero uno importante es la capacidad que tiene una agencia de la inversión privada para sacar adelante los proyectos.

Alonso Segura, ex ministro de Economía y profesor de la PUCP, sostiene que cuando los procesos que demandan la adjudicación de los proyectos están maduros es posible que se pueda sacar adelante una docena de ellos. No obstante, lo normal es que el número sea menor al doble dígito por los esfuerzos que demandan los estudios y la documentación respectiva.

Segura sostiene que en países de la región como Chile, su agencia saca adelante un promedio de nueve o diez proyectos al año. Sin embargo, en el Perú, la cartera planeada para este año por Pro Inversión es de 16 proyectos y la del 2018 fue de 18.

Para Enzo Defilippi, profesor de Pacífico Business School, no es malo que Pro Inversión adjudique pocos proyectos, ya que se requiere que los contratos se hagan de manera minuciosa para evitar que le cuesten más al Estado con las adendas. Según Defilippi, la menor adjudicación de Pro Inversión también estaría asociada a los cambios normativos de la institución, que habían sido flexibilizados en el primer Gabinete de este gobierno.

Los expertos recomiendan que Pro Inversión priorice su cartera para que pueda sacar adelante la mayor parte de esta.

Fuente El Comercio

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

quince − cinco =

Translate »