Para nadie es un secreto que la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (Unsch) tiene una serie de necesidades que cubrir; sin embargo, se dan el lujo de tener equipos que cuestan cerca de medio millón de soles en abandono.

Hace años se hicieron las compras de estas máquinas, con la intensión de mejorar la formación de los estudiantes de la primera casa de estudios; sin embargo, una vez adquiridas, la presunta irresponsabilidad en los encargados de la operación, quienes habrían obviado la adquisición de instrumentos indispensables para el funcionamiento, hizo que ahora estas máquinas se encuentren inoperativas.

DETALLE. Entre los equipos que están en desuso en la Unsch se tiene las que conforman uno de los módulos del proyecto de “Implementación y Equipamiento del Pabellón de Laboratorio de la Facultad de Ingeniería Química y Metalurgia”, la cual costó alrededor de 180 mil soles y suman ocho las máquinas que se compraron. Los estudiantes de las escuelas de formación profesional de la facultad en mención jamás usaron los equipos por una sencilla razón: obviaron la instalación de energía eléctrica con la potencia necesaria para su funcionamiento.

Otra de las adquisiciones que es cuestionada es el módulo de pasteurización, enfriado y embolsado de leche, el cual demandó 208 mil soles y no está en funcionamiento por el deterioro del sistema de producción de agua helada.

Y el tercer equipo que está en esta lista es la compra del caldero a gas, adquirida para la misma facultad. Este equipo costó cerca de 65 mil soles y no funciona porque está incompleto. Según información de algunos catedráticos de la Unsch no cuenta con un ablandador de agua, sistema de gas propano, tanque de agua, válvulas de reducción de presión, entre otros. Y a esto se debe añadir que según la página de la Osce los integrantes que conforman la comisión que compró este equipo son: Saúl Chuqui Diestra y el CPC Wilder Huamán Mariño.

RESPONDE. Pese a la gravedad de la situación y el perjuicio que estos gastos originan a los estudiantes, ya que ese dinero lo pudieron haber invertido en otros equipos, el rector de la Unsch, Homero Ango, se quita la responsabilidad y la transfiere al decano de la Facultad de Química y Metalurgia.

“Es un aspecto que no me corresponde, pero es parte de la preocupación, pero indudablemente yo correría traslado a la facultad de ingeniería Química, la responsabilidad directamente es de la Facultad, el decano es la máxima autoridad de la facultad, es el que tiene que solucionar esto”, dijo.

En el caso de la Caldera la autoridad universitaria señala que se compró hace años y no conoce los antecedentes. Finalmente, en las plantas de leche y cereal manifiesta que no están en funcionamiento porque su capacidad de producción es sobredimensionada.

Desde el año pasado el rector Ango Aguilar está tomando información sobre estos problemas, sigue diciendo que tomará acciones, pero no se tiene nada en concreto hasta la fecha.

Fuente Diario Correo

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