A diferencia de sus antecesores en el cargo, el alcalde de Echarati, Raúl Morales Centeno, fue sorprendido en su despacho este martes 14 de noviembre por las autoridades y resultó apresado y encarcelado bajo la acusación de presuntos actos de corrupción de funcionarios. En cambio, los exburgomaestres Elio Pro Herrera (2007-2010) y José Ríos Álvarez (2011-2014), también acusados por actos de corrupción, son prófugos de la justicia.

Raúl Morales es el tercer burgomaestre consecutivo de Echarati acusado de haberse aprovechado del cargo para dar uso a los recursos de la alcaldía.

Al menos desde mediados de este año, pobladores organizados en el Comité de Lucha y en el Frente de Defensa de Echarati denunciaron ante las autoridades presuntos actos ilícitos cometidos por el burgomaestre Raúl Morales. En particular, es señalado por haber falsificado documentación para, supuestamente en complicidad con un grupo de funcionarios ediles, apropiarse de un fondo de 5 millones de soles de un Programa de Psicología que administra la Gerencia de Desarrollo Social.

No es la primera vez que un alcalde de Echarati es denunciado por actividades ilícitas.

Mala experiencia

El 8 de enero del 2015, la Sala Penal Transitoria del Cusco condenó en ausencia al ex alcalde Elio Pro a nueve años de cárcel por haber contratado como empleado y proveedor a su cuñado Huberdino Córdova y por haber favorecido a otros familiares. El ex gerente general que trabajó con Pro, César Arturo Camacho, también recibió una sentencia de prisión por nueve años.

Entre otros hechos delictivos, a Elio Pro se le sancionó por haber direccionado una licitación para la adquisición de maquinaria pesada a un precio sobrevalorado de 4.7 millones de soles y que benefició a la compañía Mitsui.

Pro fue elegido alcalde de Echarati en dos ocasiones por Izquierda Unida (1996-1998 y 1999-2002). Para el periodo 2007-2010 alcanzó el sillón municipal por Unión por el Perú (UPP).

Siete meses después de la sentencia de Elio Pro, el 21 de agosto del 2015, el juez de Investigación Preparatoria, Guillermo Salazar Mujica, condenó a 18 meses de prisión efectiva al ex alcalde José Ríos Álvarez, quien llegó al municipio de Echarati por el partido Somos Perú.

A Ríos se le imputa, en complicidad con ocho ex funcionarios haber interferido para otorgar la buena pro al Consorcio Quillabamba en el alquiler de maquinaria pesada.

El magistrado Salazar en esa ocasión, además, dispuso la captura nacional e internacional del ex burgomaestre que no se presentó para escuchar la condena. Está prófugo.

Al poco tiempo de asumir la Contraloría General de la República, Nelson Shack afirmó que debido a que la mayoría de municipios carecen de fiscalización –solo el 8 por ciento cuenta con órganos de control–, “(los alcaldes) tienen la cancha libre para hacer lo que quieren con el dinero público”.

Shack añadió: “Ser alcalde es un gran negocio para aquellos que han traicionado su vocación de servicio”, en alusión especialmente a los municipios que contaban con ingentes recursos, como es el caso del distrito de Echarati.

Lo dicho por Shack explicaría por qué tres alcaldes de administraciones consecutivas de Echarati han resultado involucrados con acusaciones de corrupción de funcionarios.

Con la transferencia de fondos derivados del canon y de las regalías gasíferas, Echarati se ha convertido en uno de los distritos más atractivos para los políticos de la zona.

En las elecciones del 2006 postularon ocho candidatos, en las de 2010 fueron diez y en las de 2015 subieron a doce aspirantes al cargo edil.

En el periodo en el que las autoridades detectaron actos de corrupción, el distrito recibió un récord de canon regalías gasífera, según cifras del Ministerio de Economía y Finanzas: en 2010, un total de 843 millones de soles; en 2011 fueron 343.3 millones; en 2012 llegaron a 455.5 millones; 2013 alcanzaron los 472.6 millones; en 2014 sumaron los 460 millones; en 2015 rindieron 332.6 millones; y en 2016 aportaron 444.7 millones de soles.

Es decir, solo en dicho periodo, de 2010 a 2016, Echarati obtuvo 3 mil 351.7 millones de soles.

Por eso los ingresos por canon y regalías por canon gasífero representan más de la mitad de la totalidad del presupuesto de Echarati. Y sin embargo, increíblemente, la pobreza sigue siendo el gran problema del distrito por culpa de la corrupción de funcionarios.

Antecedentes

Hace muy poco, en junio de este año, el alcalde de Echarati, Raúl Morales, denunció que la comuna había perdido más de 400 millones de soles en actos de corrupción.

Morales imputó los hechos a ex burgomaestres y ex funcionarios de las gestiones anteriores de Pro y Ríos. Ahora él y seis de sus funcionarios también son acusados.

Prófugos. Ex burgomaestres echaratinos Elio Pro Herrera y José Ríos Álvarez.

Fuente La República

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