violetaruestapiura_note_principalLa alcaldesa de la Municipalidad Distrital de Castilla, Violeta Ruesta de Herrera, conocía de los “vicios ocultos” de la licitación de la obra “Ampliación y mejoramiento del sistema integral de agua potable y alcantarillado de los asentamientos humanos del sector noreste de Castilla”, valorizada en 28 millones 938 mil 882 nuevos soles.

Su exasesor, Carlos Valdivia Vizcarra, le envió tres cartas el 11 de julio, el 18 de julio y el dos de agosto del presente año, donde le advertía que las bases estaban claramente direccionadas.

En la carta del 11 de julio, Valdivia le recomendó implementar los mecanismos necesarios para que los postores sean empresas de reconocida capacidad técnica y financiera, y no consorcios de empresas con poca capacidad financiera.

En el otro documento del 18 de julio, el exasesor le informó que los responsables de la elaboración de las bases estaban “confundidos” porque estaban solicitando varios requisitos que no tenían nada que ver con la ejecución de la obra. Más aún que dicha obra ya tenía un proyecto aprobado.

“El despropósito es tal que cometen la barbaridad de solicitar un especialista en arqueología con acreditación de maestría o post grado, con una antigüedad superior, o igual, a 60 meses en arqueología, así como experiencia en la obtención de veinte, o más, Certificado de Inexistencia de Restos Arqueológicos (CIRA)”, detalló el exasesor en la segunda carta.

Carlos Valdivia le explicó a la alcaldesa que todas las “exquisiteces” que estaban solicitando, se solucionaba consiguiendo el CIRA, que es requisito indispensable para aprobar la obra.

Fuente Correo

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