Hace una semana Correo informó que la Municipalidad de Trujillo ha perdido más de 150,000 soles con las 17 toneladas de alimentos que serán incineradas próximamente. Pero para entender toda esta situación, es fundamental conocer más sobre el contrato Nº 22-2018 firmado el 3 de agosto de 2018, entre la empresa Agroindustrias Yon Yang S.R.L. y la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT).

El exgerente municipal, Bernardo Alva Pérez, y Jaime Yon Tirado, representante de la referida empresa, firmaron el contrato que tiene 20 páginas, en las que se revela que la gestión de Daniel Marcelo recibió entre enero y febrero 35,289 kilos de mezcla de hojuelas de quinua, avena y kiwicha, que evidenciaría la mala administración de los alimentos durante este año.

A su vez, el contrato al que hacemos referencia será la principal arma de defensa para los funcionarios de la gestión de Elidio Espinoza Quispe, que fueron públicamente acusados como los responsables de la pérdida de alimentos que no llegaron a los beneficiarios.

CONTRATO

En la cláusula sexta del contrato se estableció que el plazo de ejecución será de 183 días calendarios, el mismo que se computa desde el día siguiente de la suscripción del presente contrato (4 de agosto), debiéndose cumplir un cronograma de siete entregas para atender a 8,500 beneficiarios del programa “Vaso de Leche”.

Según la funcionaria de Elidio Espinoza, que se desempeñó como gerente de Desarrollo Social y subgerente de Programas Alimentarios, Teresa Cerna Salas, el contrato demostraría que cumplieron con abastecer de alimentos al programa social “Vaso de Leche”.

Además, aclaró que extendieron la entrega hasta febrero, debido a que la compra de alimentos, en la administración pública, a través de un proceso de licitación demora entre dos a cuatro meses.

“Se dejó en compra la cantidad exacta para abastecer a los 8,500 usuarios, en siete entregas, porque un nuevo proceso de licitación que la gestión (de Daniel Marcelo) ya debió empezar a conducir demora entre dos a cuatro meses, eso es lo que nos ha demorado a nosotros en la realidad. Entonces, mientras demoraba su compra, ellos ya tenían producto para vencerse en octubre, pero exacto tenían para abastecer hasta julio”, señaló.

RESPONDE

Sin embargo, el alcalde de Trujillo, Daniel Marcelo, afirmó que el contrato firmado en el 2018 fue una muestra de corrupción.

“Hicieron la compra de 141 mil (kg) para entregarlo en siete meses, ni siquiera en un año, y han pagado con todo el presupuesto del vaso de leche de 2018, por eso que yo decía allí hay una malversación de dinero, porque han usado dinero que no les correspondía de enero a julio, y por eso este sobrestock. Ellos, el año pasado, lo han hecho solo para justificar esta compra irregular, corrupta”, señaló.

Este contrato se firmó por un precio de 1’369,358.70 soles.

“Discúlpame, pero esa señora es caradura, quiere ocultar esta irregularidad. Yo pregunto ¿si han usado presupuesto del 2018, entonces todo este producto no teníamos que entregarlo este año? Entonces todo este producto no teníamos que entregarlo en este año, se supone que este producto es para el 2018, pero como ha sido irregular”, añadió.

Pero, entonces, la pregunta que se hacen los beneficiarios es: ¿qué gestión es la responsable?.

MEA CULPA

En paralelo, el tema también fue analizado por el primer regidor apepista de la municipalidad de Trujillo, José Ruiz Vega, quien afirma que, pese a todo, la actual gestión es responsable en parte de la pérdida de los alimentos.

“Yo creo que hay responsabilidad tanto de la anterior gestión, por recibir, y esta gestión por recibir y no tener el debido cuidado de estos alimentos (…) La comisión va a investigar, y si hay funcionarios que no reunían el perfil adecuado para ocupar un cargo tan importante como es el vaso de leche, entonces allí también hay responsabilidades”, aseguró.

Del mismo modo, el actual gerente de la municipalidad de Trujillo, Edilberto Navarro, aceptó que sus funcionarios también influyeron en la pérdida de los más de 150 mil soles de recursos públicos.

“Posiblemente haya habido cierta negligencia en el almacenamiento de estos productos, pero hay que tener en cuenta que la municipalidad no cuenta con un ambiente apropiado que funcione como un verdadero almacén. Los productos del vaso de leche se compran mensualmente y a lo mucho tienen que estar una semana en el almacén”, señaló.

ESCLARECER

Este jueves, la gerente de desarrollo Lissette Vigo Cotos y la subgerente de alimentos, Ruth Castillo Esquivel, se presentarán ante el pleno del concejo municipal, en una sesión extraordinaria en la que deberán informar todos los detalles sobre el trabajo realizado por las funcionarias destituidas a causa de las 17 toneladas de alimentos que ahora permanecen en un ambiente del complejo Mochica-Chimú (ex-Chicago)

CONTRADICCIÓN

Marcelo Jacinto es claro al afirmar que la anterior gestión provocó un sobrestock, sin embargo, durante la etapa de transferencia de gestión, al respecto la comisión encargada no realizó estas observaciones.

Esta contradicción fue evidenciada por la regidora aprista Olga Cribilleros.

“No es que crea, yo estoy segura (que la actual gestión es responsable), porque si tú recibes alimentos en stock y tienes un acta de transferencia que da conformidad (hay responsabilidad)… Porque si hubiera sido irregular, entonces creo que lo correcto es que el 1 de enero lo hubieras denunciado”, aseguró.

Fuente Diario Correo

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