La empresa corrupta Odebrecht admitió haber pagado coimas a exautoridades y funcionarios a cambio de la concesión de cuatro megaproyectos. Una de esas millonarias obras se encuentra en Cusco. Se trata de la avenida Evitamiento.

Esta obra fue un foco de corrupción por irregularidades, pago de coimas y lobbies para aprobar créditos, a través de bonos soberanos, y así financiarla.

Hay 3 investigaciones a cargo de la Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima por esta obra, así como varios implicados.

Odebrecht ganó la buena pro para construir la avenida por 297 millones 975 mil 952.84 soles, pero al final se pagó 394 millones 186 mil 328 soles. El incremento se debió a las ampliaciones de plazo y reducción de obras en el proyecto. La firma brasileña pidió 18 veces que le amplíen el tiempo para concluirla. Seis de los pedidos de alargue fueron aprobados por el Plan Copesco. Así se favoreció a la transnacional carioca.

Coima para Jorge Acurio

Una de las investigaciones corresponde al pago de una coima de US$ 1.25 millones al expresidente regional Jorge Acurio Tito. Odebrecht le pagó a cambio de ganar la concesión del millonario proyecto vial. La exautoridad había pedido US$ 3 millones, lo que no se cumplió porque Acurio fue vacado antes que la obra concluyera.

Junto a él están investigados José Francisco Zaragoza Amiel y Gustavo Fernando Salazar Delgado por los presuntos delitos de lavado de activos y tráfico de influencias. Sólo Acurio está preso en Lima por este caso, aunque él niega su responsabilidad. Salazar –quien se encuentra en Estados Unidos– tiene orden de prisión preventiva, mientras que Zaragoza goza de comparecencia restringida por ser colaborador eficaz.

La obra tiene defectos y no ha sido liquidada. Ha sido bautizada como la “vía de la muerte” porque sus desperfectos ocasionaron atropellos y accidentes.

LA CONSTRUCCIÓN

El segundo caso, que está en investigación preparatoria, tiene que ver con irregularidades durante la construcción de la avenida. Están inmiscuidos los exgobernantes cusqueños Jorge Acurio y René Concha Lezama y exfuncionarios regionales. Entre ellos Helio Molina Aranda, Carlos Alberto Marroquín Echegaray, Jaime de la Torre Aguilar, Luis Simón Puelles Escalante y Juan Carlos Luque Cutipa. Todos están denunciados por los delitos de colusión agravada, negociación incompatible y alternativamente por asociación ilícita para delinquir.

Molina firmó el contrato con Odebrecht como jefe del Plan Copesco del Gobierno Regional del Cusco. Él y otros funcionarios avalaron cambios, reducción de metas, no aplicaron penalidades, entre otras anomalías, para favorecer a la gigante brasileña. Según el informe de Contraloría N.º 475-2017, los investigados y Odebrecht se habrían puesto de acuerdo para aprobar medidas que favorecieron a la empresa por alrededor de 68 millones 500 mil soles.

“Esto ocasionó una sobrevalorización (…) siendo una de las carreteras más caras del país. Asimismo, se advierten comunicaciones telefónicas grabadas respecto a pagos ilícitos”, dice el resumen del Ministerio Público.

Bonos soberanos

La tercera carpeta fiscal se centra en las gestiones turbias hechas ante el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para aprobar bonos soberanos y así darle continuidad a la obra. Esta se quedó sin presupuesto tras la vacancia de Acurio. Todo eso ocurrió entre el 2014–2016, durante las gestiones de René Concha Lezama y Edwin Licona.

Se investiga por tráfico de influencias, lavado de activos, cohecho activo y cohecho pasivo a Samuel Carlos Campusano Dulanto, Carlos José Campusano Dulanto, Héctor Ismael Gutiérrez Quispe y Cosme Mariano González Fernández.

Aquella ocasión, los hermanos Campusano habrían ofrecido a Renato Ribeiro Bortoletti, representante legal de Odebrecht (Consorcio Vías de Cusco), interceder ante funcionarios del MEF, liberar bonos soberanos a favor de la obra, obteniendo una ventaja indebida. Esta se iba a materializar a través de contratos ficticios de asesoría legal entre Odebrecht con Gutiérrez Quispe y González Fernández.

Los contratos ficticios se concretaron y Odebrecht depositó en las cuentas de Gutiérrez y González S/ 644 348.38 y S/ 77 777.77, respectivamente.

Esos casos serán esclarecidos con las declaraciones de los funcionarios de Odebrecht ante fiscales peruanos. Una nueva revelación es que Acurio recibió US$ 20 mil de Odebrecht para financiar su campaña electoral del 2010.

Fuente La República

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